Oxford : 6 de la tarde.
Querida amiga, hoy a las 2 de la madrugada ha fallecido Emilio, no he podido avisarte antes de esta fatalidad, espero que me perdones.
Esa misma noche... hice la maleta y cogí vuelo hacia Londres y tren hacia Oxford.
Mi querido amigo.. se había marchado para siempre , como lo haré yo algún día, como lo haremos todos.
Algunas personas, a lo que parece, tienen suerte en la vida
mientras que otras luchan constantemente contra la adversidad.
Pero me sonría o no la Fortuna , hay algo a lo que me tendré que enfrentar, un problema que va a afectar lo mismo a ricos que a pobres, a jóvenes y a viejos.
En algún momento de nuestras vidas tendremos que soportar la muerte de un ser querido.
Nos preparan para cualquier situación desde tener que hacer un pastel a pasar por un examen hasta dirigir un negocio. Casi sorprende que no exista nada que nos enseñe a afrontar una experiencia tan devastadora.
En realidad, hablar de la muerte no gusta.
La gente solo la mencionamos cuando no hay mas remedio, cuando no se puede evitar. Y en aquellos ambientes donde se considera vulgar una exhibición de sentimientos, se procura ocultarlos detrás de unas gafas oscuras, y el semblante inexpresivo, como si manifestar el dolor fuese muestra de una lastimosa incapacidad para dominarse.
La muerte es una realidad.